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La primera vez que Coss Marte estuvo en prisión fue a los 13 años.

Un futuro después de la cárcel

La primera vez que Coss Marte estuvo en prisión fue a los 13 años. Hoy, dos décadas después, es emprendedor y speaker en INCmty. No, esto no es una película, es la vida real.

Por Lucero Santiago

Coss Marte, de ascendencia dominicana, creció en un contexto de distribuidores de anfetaminas en Estados Unidos. A temprana edad comenzó a obtener dinero de manera “rápida”: vendía cocaína en las calles de Manhattan, razón por la que fue encarcelado cuatro veces. “Tenía el vicio de querer dinero, y la primera oportunidad fue en el negocio de las drogas, ahí caí preso por primera vez”, cuenta durante su participación en INCmty 2019.

Hoy, su vida es distinta: es emprendedor y cree en las segundas oportunidades; también es speaker de TedTalks e invitado del festival de emprendimiento más importante de Latinoamérica, INCmty. Su historia ha ocupado las planas de The New York Times como un caso de éxito y motiva a los presos a continuar con su vida después de la cárcel.

Cuando cayó en manos de las autoridades por cuarta ocasión –con una sentencia por siete años– fue la primera vez en que sintió mortificación. “Caí preso nuevamente por tener a mi cargo el servicio más grande de cocaína en Nueva York. No tenía miedo a la cárcel porque estaba en el sistema, pero estaba triste porque dejé a mi hijo recién nacido. No quería que creciera en este mundo sin padre”, comparte en entrevista para INCmty online.

Aunque esta no fue la única razón que lo alentó a redefinir su camino: un diagnóstico de infarto fue determinante. “Cuando supe que mi salud peligraba y que podía morir de un ataque al corazón, me motivé a hacer ejercicio y a bajar 70 libras”, señala.

Emprender es como un eureka. Al menos así le ocurrió a Coss: encerrado en una caja, bajo castigo, donde no tuvo contacto con persona alguna durante 30 días y solo tenía derecho a dos duchas semanales, concibió el proyecto de ConBody, un centro de acondicionamiento físico.

La idea que inició en la cárcel con 20 reclusos a quienes ayudó a bajar de peso, actualmente suma más de 25,000 clientes. A un año de su liberación, Coss Marte (de 33 años) narra que empezó su gimnasio en el parque; después, abrió su primer local a unas cuadras –donde antes se dedicaba a la distribución de cocaína–.

El camino no ha sido sencillo para él; sin embargo, las ganas de hacerlo y la persistencia son la base de su superación. “Todo el mundo merece una segunda oportunidad”, asegura. “El reto más grande fue romper con la discriminación. Cuando buscas dinero, la gente nos tacha de animales, que no podemos cambiar; yo obtuve dinero de las clases que impartí en el parque. Luego, me involucré en programas de apoyo a negocios y empresas”, agrega el emprendedor, quien brinda empleo solo a exreclusos.

“Esa es mi misión: darle trabajo a las personas que han estado en la cárcel”, reafirma.