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Imagen de Lukas Bieri en Pixabay

Los líderes también lloran

Xóchitl González, terapeuta y facilitadora de emociones, invita a crear espacios en los que todo el equipo pueda expresar lo que está sintiendo.

Xóchitl González Muñoz*

 

Es cierto: como líderes de proyectos, asumimos que nos toca proyectar y contagiar fuerza a nuestros colaboradores. Nuestra posición demanda, no solo definir lineamientos sino dar estabilidad en muchos sentidos, incluyendo el de las emociones. ¿Acaso no es eso y más lo que se espera de un líder? Que sea solvente a la hora de diseñar estrategias, generar soluciones, tomar decisiones complicadas y cuidar al equipo para que no se desestabilice.

 

¿Cómo hemos logrado desarrollar todas estas habilidades? A través de un personaje que suele compartir características con los súper héroes. ¿Recuerdas la primera vez que tuviste que asumir el liderazgo ante una situación desafiante? ¿Te acuerdas de las emociones que experimentaste? Lo más probable es que hayas sentido la necesidad de guardar el miedo para que nadie notara que estaba ahí. Tal vez hayas hecho todo lo posible por ocultar que te estaban sudando las manos y sentías mariposas en el estómago. ¿Tuviste que ajustar tu postura para que no se notará lo vulnerable que te sentías?

 

Valernos de ese personaje es hasta cierto punto saludable, ya que, ciertamente, puede darnos fuerza y seguridad para enfrentar las adversidades. El problema empieza cuando ese personaje se apodera de nosotros al grado de que llegamos a olvidarnos de quiénes somos realmente.

 

Culturalmente, hemos aprendido que es necesario esconder nuestras emociones. Nos hemos hecho a la idea de que aparentar estabilidad nos hace estables; pero las cosas no funcionan así, menos cuando estamos frente a una pandemia.

 

Algo importante que podríamos aprender de esta situación es a tocar con nuestra vulnerabilidad. No porque nunca antes hayamos tocado con ella, sino porque, como líderes, tal vez no habíamos advertido la importancia de silenciar al personaje súper héroe para poder escuchar lo que está diciendo nuestro yo profundo.

 

Se vale sentir miedo, impotencia, angustia… se vale hacer una pausa para reconocer lo que estamos sintiendo y validarlo. Y no solo se vale, es necesario identificar esas emociones, aceptarlas y darnos la oportunidad de expresarlas. Para ello es fundamental contar con una red de apoyo: familiares, amigos, colegas, con los que podamos compartir inquietudes, miedos y necesidades.

 

Algunas recomendaciones puntuales para líderes:

  • Date un momento del día para hacer consciencia sobre las emociones que experimentaste en las últimas horas y anótalas en un cuaderno.
  • Crea sesiones de grupo con tu equipo, ellos también necesitan expresarse y conectar con los demás. Esto, además de que ayudará a que todos expresen lo que sienten, generará una mayor cohesión y dará fortaleza al equipo. No temas mostrar un poco de tu vulnerabilidad; al conocerla, tus colaboradores podrán comprenderte mejor.
  • Una variante del punto anterior, que permitiría mayor profundidad, sería buscar un espacio terapéutico, moderado por un especialista con experiencia en grupos.
  • Aparta varios momentos del día para realizar actividades que corten el ritmo de tu quehacer habitual. Colorear un mandala, cocinar algo o armar un rompecabezas son algunos ejemplos.
  • Prográmate para tomar una siesta de 20 minutos diarios.
  • Considera la meditación.

 

Líderes: Xóchitl González *Xóchitl González Muñoz es directora y fundadora de Psicología para Niños desde 2006. Desde 2002 ha diseñado e implementado talleres y conferencias para padres, maestros y profesionales de la salud sobre temas como inteligencia emocional, manejo conductual y pautas de la evaluación diagnóstica, entre otros.

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