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Leticia Jáuregui durante su participación en INCmty 2019.

La falsa inclusión

Hay una frase que me encanta: la diversidad es que te inviten a la fiesta y la inclusión es que realmente puedas bailar.

Por Leticia Jáuregui*

Y en México es difícil que te dejen a bailar. Hoy existe una conversación que llama la atención, las mujeres que juegan futbol quieren que les paguen lo mismo que a sus pares hombres. Pero este es sólo un ejemplo de la situación que tenemos en todos los sectores. Las estructuras que están en marcha en las organizaciones hablan de diversidad, lo que no es malo, pero no de inclusión. Se habla de mujeres dentro de la organización pero no las condiciones que las empresas les ofrecen, como un salario más bajo que sus compañeros –entre 20 y 35 centavos por cada peso–.

Lo que debemos cambiar para llegar a un ambiente profesional diverso e incluyente:

  1. Cambia la forma en la que describes un puesto para que sea más atractivo para mujeres o neutral. En Estados Unidos, por ejemplo, ya usan Inteligencia Artificial para cambiar el lenguaje de las descripciones de puesto, atraen talento femenino y se suman a una tendencia que no solo es positiva para el ecosistema profesional, sino que hay estudios que confirman que los ingresos derivados de una estrategia de innovación aumentan 19% cuando existen equipos diversos en donde hay al menos una mujer, mientras que el margen de ingresos aumenta 9%.

  2. Busca herramientas para hacer entrevistas ciegas, de la misma forma en la que se hacen procesos de reclutamiento sin nombres. Pueden ser exámenes o entrevistas colectivas para evitar que este sea el filtro en el que se elimine a las mujeres por la condición de serlo.

  3. Ayuda a otros a prepararse para una entrevista. Está demostrado que si no tienes ya una red de personas en trabajos especializados –ingeniería, por ejemplo– que te pueda asesorar sobre el proceso de contratación es muy posible que no lo hagas bien. Hay herramientas como https://interviewing.io/ que conectan a aspirantes a puestos en empresas como Google y Facebook con ingenieros que ya trabajan allí; esto con el único objetivo de practicar para una entrevista real. 

  4. Asegura que exista una conversión equitativa entre hombres y mujeres ya que, aunque el pool de talento inicial en una empresa esté formado en 50% por cada género, las mujeres no logran ser promovidas por múltiples circunstancias que pueden ser solucionadas, aunque se requiere de trabajo y tiempo para tener un talento promovido de hombres y mujeres por igual. 

  5. Prepara a las mujeres con mentorías y sponsorships. La mentoría las ayudará a desarrollar habilidades de liderazgo y a pensar en manera estratégica, mientras que el sponsorship significa que esa mujer tendrá a un miembro de la empresa apostando por su talento y éxito, promoviendo sus virtudes activamente y apoyándola durante su crecimiento. 

Aún nos falta muchísimo camino por andar en el tema de diversidad e inclusión cuando se trata de desarrollar una fuerza laboral igualitaria, en el que debemos ahondar en diferentes temas como el salario equitativo y la discriminación sistemática, no sólo de las mujeres, sino en edades, contexto socioeconómico y demás factores que pueden tomar fuerza al momento de promover o contratar a una persona. 

 

*Leticia Jáuregui es fundadora y presidenta de @creandojuntos @MujeresMovMex & Community Ambassador @SingularityU