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Imagen de mohamed Hassan en Pixabay

5 tips para saber cómo cobrar en diseño

El diseñador e ilustrador Mario Flores, conocido por su trabajo para marcas como Cerveza Indio, Sony, Samsung, HBO, Netflix o la Comisión Nacional de Biodiversidad del Gobierno Federal, pone sobre la mesa uno de los temas clave en la vida de todo aquel que emprende en el mundo del diseño y la publicidad: “¿cuánto cobrar por mi trabajo?”. Mario da cuenta de varios puntos relevantes al respecto, los cuales le han sido de gran utilidad a lo largo de más de 10 años de actividad profesional.

Por Mario Flores*

Twitter/Instagram/Facebook: @mareoflores

 

Cuando empiezas a trabar de freelance una de las primeras dudas que surgen es cómo cobrar. El primer paso es saber cuánto tiempo y esfuerzo me voy a llevar en realizar un trabajo -logotipo, ilustración, editorial, por ejemplo-, y la cantidad de dinero que necesito para no sentirme mal por el tiempo invertido. Igualmente, calcular todos los detalles al respecto, como si vas a estar tres noches sin dormir porque al cliente le urge, si hay información que no te dieron y debes investigar, entre otros.

 

Conforme vas avanzando en el camino tu precio sube, porque en el cálculo ya no cobras por el tiempo que le dedicas a un trabajo, si no por todos los años que llevas a cuestas, es decir, tu experiencia, la cual ahora es un plus. La experiencia es eso que te permite resolver problemas de una forma más rápida y eficiente, que otra persona que va empezando.

 

Otro tip para saber cómo cobrar es considerar el viejo adagio de que “depende el sapo es la pedrada”, lo cual no se refiere a que a los clientes grandes le das un mayor precio porque tienen más dinero, sino porque generalmente son más lentos en sus procesos, desde avanzar en correcciones, hasta gestionar pagos a sesenta o noventa días.

 

Además, debes considerar tus capacidades, en otras palabras, el famoso “para qué soy mejor”. Si lo eres para hacer tipografías, ilustraciones, logotipos, etc., y nuevamente considerar el tiempo que le vas a dedicar. Un aspecto muy importante tiene que ver con qué tanto quieres hacer algo. Ese es el siguiente punto.

 

Hay ocasiones en las que no quieres hacer un proyecto por lo engorroso que alcanzas a ver que puede resultar. Una estrategia para enfrentar este tipo de clientes o proyectos es incrementar tu precio. Si se llega con un presupuesto elevado, el cliente seguramente evaluará una oferta menos costosa, y si lo hace, pues te hará ganar un buen dinero, el cual a todos estimula.

 

En esta línea hay algo que se llama “el impuesto al cliente terco”. He tenido buena suerte con esto, pues a todo mundo le conviene que un proyecto sea rápido. El que una persona o empresa detenga mucho un proyecto son malas prácticas porque su indecisión incrementa el trabajo de oficina elevando los costos, mientras que alguien con la plena certeza de lo que quiere es más eficiente.

 

Lo anterior trabaja de la siguiente manera: siempre con un contrato previo, contemplar una ronda de dos o tres cambios, y cuando el cliente se exceda, cobrar el 50% del proyecto a partir del cuarto cambio. Dicha cláusula la debes aplicar desde el principio porque tienes que ser firme para que el cliente sea disciplinado. Igualmente, esto también te hace más responsable de manera que hace tu tiempo rentable.

 

Un último punto: siempre establecer un contrato.

 

En resumen, ¿qué elementos tengo que tomar en cuenta para saber cómo cobrar un diseño?

  1. Tiempo. Cuánto me voy a llevar en realizar un trabajo, desde el momento en que ya cuento con toda la información (o si dependo del cliente). Establecer una fecha de inicio hasta las de entrega. No cobres por horas, hazlo por días.
  2. Complejidad. No es lo mismo trabajar un logotipo sencillo o la identidad corporativa de una campaña. Cuánto vas a estar literalmente sentado frente a la computadora.
  3. Prestigio. Aunque no te deben pagar con exposición, sí importa qué tanta visibilidad te va a dar un proyecto, la cual permita atraer nuevos clientes. No es lo mismo trabajar para El Palacio de Hierro que para el café de tu cuadra.
  4. Relación de trabajo. Considerar qué tanto puedes trabajar a largo plazo con el cliente. Tal vez sea la primera de muchas colaboraciones.
  5. Cobrar por igualas. No hay inconveniente cuando ya conoces al cliente, observando la cantidad de trabajo que representa. No aplica con alguien que no conoces, debes por lo menos, establecer una relación previa.

 

Tu contrato debe considerar los siguientes puntos:

  1. Cantidad de revisiones. Establece un límite. Como comentaba, es buena idea considerar que a partir del tercer cambio se cobre el 50% del proyecto total, viéndolo ya como un proyecto nuevo. A partir del sexto cambio se paga el 100% porque ya no es el proyecto normal. Obviamente para esto debes tener bien justificado que el brief que te dieron es tal, para que no te lo estén cambiando y puedas argumentar que el trabajo solicitado se ha cumplido.
  2. Condiciones de pago. Cuando un cliente es nuevo definitivamente cobrar el 50 del proyecto o en su defecto el cien por ciento. Cuando es uno con el que llevo años trabajando dejo un poco de lado eso; mi cliente principal (Cerveza Indio) me paga a cuatro meses, hay confianza.
  3. Claridad. El contrato debe ser conciso, establecer qué es lo que necesita el cliente y cuáles van a ser los entregables. Es decir, si va a ser un logotipo editable, a color, con aplicaciones, papelería, etc. En pocas palabras, poner el brief en corto, así como dejar bien claro el presupuesto, desglosándolo lo más que se pueda. También incluir tu régimen fiscal, así como indicar si va por precio neto o bruto, cuánto es de IVA, IPS, etcétera.
  4. Tiempo del contrato. Generalmente considero que se comienza a trabajar con el 50 o cien por ciento del depósito, o a partir de realizado el primer pago si sabes que va a ser a largo plazo. A partir de aprobado el presupuesto considera 15 días, 30 días para protegerte.
  5. Firmantes. Incluye tus datos y el nombre de la persona que autoriza el proyecto, así como las respectivas firmas.

 

Trabajar en diseño en un privilegio y un placer, pero como en cualquier trabajo hay que hacerlo bajo condiciones claras y trasparentes. Recuerda que ser profesional inicia en el proceso de cotización, pues es tu primera cara ante el cliente.

 

Mario flores, cómo cobrar por diseño

Mario Flores es diseñador, ilustrador y locutor. Estudió en la UNAM y trabajó en agencias de publicidad como DraftFCB y Ogilvy, donde fue parte del equipo ganador de premios como Cannes Lions para la marca Librería Gandhi. Tiene más de 10 años trabajando por su cuenta en ilustración, diseño de marca y creatividad. Algunas de sus campañas más conocidas son las ilustraciones para la marca Cerveza Indio (Barrios Indio, Barrios de los Muertos y México Unido), donde ha desarrollado la imagen de la campaña y múltiples etiquetas de producto. Otros clientes incluyen el portafolio de Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, el colectivo de arte Locos Por El Arte, Sony, Samsung, Gobierno Federal a través de la Comisión Nacional de Biodiversidad, Gobierno de la CDMX, Netflix, HBO, entre otros. Además del diseño gráfico, Mario es locutor profesional.