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El hábito del ahorro

El hábito del ahorro: primeros pasos a seguir

Por Ximena Soto

El concepto del ahorro parece sencillo; sin embargo, al momento de aplicarlo puede llegar a complicarse. Los pretextos salen de todos lados: no me alcanza el dinero, tengo muchos gastos o prefiero empezar hasta el próximo mes mientras termino con mis deudas. Si te suena familiar todo eso, no hay por qué alarmarse, le sucede a la mayoría.

Lo que sí debes hacer es terminar con todas esas excusas y arrancar con tu plan de ahorro inmediatamente. Cada día cuenta, así que lo ideal es empezar hoy mismo. Es verdad, en la escuela nos enseñan matemáticas, historia, geografía, ciencias de la salud, etc. Pero muy pocas veces las finanzas personales están contempladas en el plan de estudios.

Con esta guía práctica del ahorro podrás formarte un hábito fundamental, sobre todo, para quienes tienen contemplado explorar una oportunidad de negocios. A continuación, los pasos a seguir:

  1. Fija una meta. Asistir a un concierto, salir de viaje o reunir el dinero de la inversión necesaria para iniciar tu negocio, el objetivo puede ser cualquiera de ellos; lo importante es que lo tengas en mente y, mejor aún, por escrito.
  2. Define cuánto dinero necesitas. Una vez que tienes claro el propósito, investiga en Internet o pregúntale a amigos o conocidos que hayan pasado por una situación similar, el monto que requieres para alcanzar la meta. Entre más fuentes de referencia obtengas, llegarás a una respuesta más precisa.
  3. Determina el plazo. De esta forma, podrás marcar el ritmo de ahorro y dividir la cantidad total que quieres entre días, semanas, quincenas o meses, de lo que necesitas entre las quincenas o meses que tienes para saber cuánto debes ahorrar cada mes.
  4. Abre una cuenta bancaria intocable. No dejes el ahorro en tu misma cuenta de gastos corrientes porque podrías gastártelo sin darte cuenta o al caer en la tentación en caso de un apuro. Ve más allá y pídele a un familiar que conserve la tarjeta o guárdala en tu caja fuerte.
  5. Programa las trasferencias o depósitos. Ya sea que lo hagas de forma manual o que crees un ahorro programado, asegúrate de que en cuanto tengas dinero en tu cuenta de gastos personales, el monto asignado de ahorro pase directamente a la tu cuenta intocable.

El ahorro no es algo que debas hacer con lo que te “sobra” de tus ingresos, sino una de las prioridades de tu presupuesto mensual. Este es un hábito que debes adquirir y reforzar todos los días. Y cuando ya hayas alcanzado tu meta, siempre puedes fijar una nueva y más grande.